viernes, 6 de marzo de 2009

Don't forget


Todo cambio cuando decidí vivir a través de otra persona. Para eso elegí a una niña que escribía tiernos poemas que sellaba todas las noches con una dulce lágrima. Desde el momento en que la escogí empecé a sentir todo cuanto ella sentía. El tiempo dejo de avanzar para mi y cada paso que daba lo hacia solo porque ella caminaba, sentía su alegría crecer en mi alma, y su desdicha envenenar mi ser. Cada vez que se sentaba a escribir, un paraíso crecía en mi habitación, donde la tristeza y la felicidad siempre iban de la mano. En mi tiempo congelado vivía a su lado sin que ella lo advirtiera, seguía sus pasos sin que ella lo notara y acariciaba su cabello por la noche, antes de fundirme con las sombras. La niña continúo escribiendo, pero nunca mostraba sus escritos a nadie, los guardaba todos dentro de una cajita de madera, que a su vez guardaba en un cofre a los pies de su cama.
Durante varios años continúe viviendo así, pronto deje de existir y me convertí en una muñeca manejada por aquella niña de ojos húmedos, ella no lo sabia pero poseía cada cosa que yo hacia, que sentía y que pensaba. Pude ver, ser un testigo mudo de cómo aquella bella flor comenzó a marchitarse sin poder yo hacer nada. Todo empezo cuando un día conoció a una persona que logro conquistarla con falsas promesas y dulces palabras, ella confió en aquella persona para mostrarle las cosas mas preciadas que tenia, y así, abrió el cofre a los pies de su cama y saco uno a uno todos los secretos de su alma, los compartió, y aquella persona que solo era un demonio vestido de príncipe, rompió con todos sus sueños y quemo sus ilusiones. La niña dejo de escribir, y nunca más abrió el cofre que antes guardaban celosamente sus mas hermosos pensamientos. Pronto su tristeza comenzó a consumirme y podía sentir su sangre alborotada, corriendo por sus venas y saliendo apresuradamente por los cortes transversales de sus muñecas. Solo tardo unas horas en salir completamente de su cuerpo, y yo me convertí en una muñeca sin dueño, vagando eternamente, sin la capacidad de olvidar y recordando cada minuto de su vida una y otra vez en un ciclo sin fin.


Cuento de medianoche.


~Dedicado a mi niña bonita~

2 comentarios:

  1. Creo que tiene cierto parecido con el cuento que escribi anteriormente, cuando volvi a leerlo despues de escribirlo me di cuenta...

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  2. Me gusta el comienzo: "Todo cambio cuando decidí vivir a través de otra persona(...)"

    Después hay algunas palabras que no me gustaron, osea, no es una crítica al cuento en sí, sino a algunas palabras que utilizás, como "dulce, muñeca, etc." son palabras que creo que yo no utilizaría; no es por nada en especial, a veces cuando escribo, escribo palabras sólo porque me gustan cómo suenan, me gustan como forman una figura, que me da la sensación de acabado (¿me entendés?). Y, por esa misma extraña razón, estas palabras no me inspiran mucho...
    Igualmente, leyendo este cuento( y el anterior) es fácil adivinar que hay una idea que ronda en tu cabeza en forma de obseción, y que se expresa con esas palabras. "Dulce, muñeca, niña..." definen tu estilo.

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