-Silencio-
Comienza, de a poco.
Sin apuros, esto es para hacerse con calma.
Con una pinza, los junta uno a uno.
Son tan pequeños, que hay que tener mucho cuidado para no alterarlos.
Tiene que quedar como antes, aunque los pequeños pedazos estén diseminados por doquier.
-Silencio-
Una figura.
Un reflejo mas bien.
Se vuelve mas nítido a medida que el tiempo avanza.
Esta de espaldas, aun así puede ver el reflejo.
Lo observa. Sabe lo que es.
Pero no quiere pensarlo.
-Silencio-
No se necesitan palabras.
El medio actúa por si mismo.
Las manos se buscan.
Se encuentran aun en la lejanía.
Y se quedan unidas durante el tiempo que dura el letargo.
El intercambio se produce.
La electricidad las mantiene unidas.
No se conocen, nunca se vieron.
Pero unen sus manos a través de las gradas.
No importa lo que piensen.
Tan solo se complementan.
-Silencio-
La mente despega.
Tan solo están ellas dos.
Sin nada que las separe.
Sus manos se funden.
Luego se separan.
No se conocen, nunca se vieron.
No se necesitan palabras.
Tan solo se sabe.
Solo buscan volver a encontrarse.
-Silencio-
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