jueves, 16 de diciembre de 2010

Muñeca.


Sobre el cristal
veo reflejada
tu sonrisa tardía
tus ojos de noche
devuelven hacia mi
una mirada cansada
y me dicen casi rogando
“llévame contigo”



Mis dedos se acercan
rozan la pared invisible
dura, áspera, impenetrable
mil veces rajada
mil veces adorada
no puedo romperla
espérame, volveré
te lo prometo, muñeca


Voy a desintegrarme
partirme en trozos tan pequeños
que me permitan
atravesar el cristal
e ir a tu encuentro
acariciar tu mejilla de seda
Y secar una a una
Tus mil lagrimas


Te llevare conmigo
cierra tus ojos de Luna
olvida tu vida cansina
entrégame tu alma dormida
Te mostrare una tierra encantada
donde no existen cristales
que encierren tu cuerpo
tras paredes impenetrables





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